EL BULÍN DEL TRIPERO (o los antojos de un caprichoso)
Lo que se suponía debía facilitar la realización de la película, finalmente terminó jugando en contra. Que Fernanda fuera hincha de Estudiantes y Markos de Gimnasia en teoría permitía un más fácil acercamiento a sus respectivos personajes. El punto que no fue tenido en cuenta es que Markos es muy hincha del Lobo (tirando a enfermo). Eso provocó un grave enfrentamiento con el guionista...
ya que Spanevello se negó pertinaz y recurrentemente a decir la palabra "Verón" que estaba en el libreto, y al momento de rodar esa escena estuvo hablando cinco minutos para no pronunciar el vocablo bisílabo agudo en cuestión. Y NO LO DIJO, NOMÁS.
No contento con eso, y mientras la escenógrafa pensaba en el decorado de la habitación de José (el personaje gimnasista de la película)...

Spanevello pasó por sobre su autoridad exigiendo decorar él mismo la locación. Hubo que transar con él y dejarlo hacer porque lamentablemente es el propietario de la cámara e hizo valer su privilegio de gordito dueño de la pelota.

Quedo esto:



Y aunque el resultado final no fue del agrado de todo el elenco...

Markos se sintió tan satisfecho con su obra...,


...que hasta se quedó a dormir en el set.
